1 may. 2011

¡¡Y SE ABRIÓ LA CAJA!!


El nuevo (y lujoso, y extenso, y documentado, y maravillosamente maquetado, etc...) magazine online conocido como "La Caja De Pandora" destapa el tarro de las esencias en su primer número dedicado al holocausto en todas sus variantes temáticas (história, arte, ensayo, etc...) con jugosos artículos sobre cine maldito, artistas vinculados, comic y todo encapsulado en un genial envoltorio fácil de leer y descargar aquí en el blog del proyecto:

LA CAJA DE PANDORA Pinchen el enlace, Schnell!!!

En en una época en la que cualquier pringado se hace un fanzine online con el paint juntando cuatro opiniones chorras, dos o tres fotos y copypasteando miles de enlaces de la red, la iniciativa del señor Crowley, dirigente del imprescincible TENGO BOCA Y NO PUEDO GRITAR es encomiable en su presentación, afan académico (no reñido con la cultura más popular) y prolijidad bien entendida. ¡Ah! Y por si a alguien le interesa minimamente mis desbarres, en el ejemplar me encontraréis soltando una filípica sobre "El Dia Que El Payaso Lloró", la película holocáustica que Jerry Lewis filmó casi entera pero que se fue al garete por problemas logísticos y morales.


En general una lectura de provecho para este domingo (y para muchos más días, que el contenido es amplio), así que A ELLO.

7 comentarios:

Crowley dijo...

Amigo Wolfville,
no sea usted modesto, que su texto es una maravilla absoluta y es uno de los pilares para que el resultado haya sido tan gratificante para mí.
Ahora a pensar en el segundo número!
Miles de gracias por tus palabras y tu tiempo.

Wolfville dijo...

A usted, caballero, faltaria más!! Un placer. Y que sepa que ya estoy rumiando un tema para la próxima entrega.

Marcos Callau dijo...

Hola Wolfville enhorabuena por tu artículo de Jerry Lewis, es muy original y no conocía la historia. Saludos.

Wolfville dijo...

Muchas gracias, señor Callau. Este número es mérito de todos, que duda cabe. Ahora a por el segundo ;)

Anónimo dijo...

The Joderman diju:

Señor, pol favol, oz lo güelbo a decirsh: mándeme todos los mails que compartimos; todos, absolutamente todos _ novela incluída _ , además de vuestra dirección domiciliaria...

Saludos de un hipermegavergonzado kmarrada...

Joaquín Huguet dijo...

Es curioso que este payaso hiciera lo contrario que el protagonista de “La vida es bella”: contarles historias a los niños para que acudieran a los crematorios en vez de hacerles olvidar el infierno en el que se encontraban. Puede resultar poco verosímil, pero no es el primer caso estrambótico en los Campos de Concentración. El doctor Mengele, obsesionado con el cuento Blancanieves, vio en los hermanos Ovitz, miembros de la compañía Liliput, a la reencarnación del cuento de los Grimm. Durante bastante tiempo estos sedujeron a Blanco Nieves, alias ángel blanco, con sus cuentos y su música deliciosa interpretada con sus instrumentos de juguete, hasta que el elegante doctor despertó con el beso mortal de los aliados y huyó a Brasil. Cuando estos enanos volvieron a su pueblo, en Transilvania, habían saqueado su casa y sus muebles. Ahora bien, ¿dónde guardaban los tesoros los enanos según la tradición popular? Debajo de la tierra. Y, en efecto, los Ovitz, previsores, habían escondido sus joyas bajo tierra, y con ese capital pudieron huir a Israel donde prosperaron. Ignoramos si volvieron a enterrar un tesoro en las cercanías de su nuevo hogar, pero eso nunca se sabe.

Wolfville dijo...

Un placer contar con su experta e ilustre opinión, señor Huguet. Sepa que tengo a cierto Señor Teckel en mi estantería esperando a que este pobre mortal tenga tiempo para descubrirlo.

Agrego su blog a mis favoritos para no perder detalle.

Un saludo.