19 ene. 2011

OTRO MACABRO IRLANDÉS ILUMINADO

De la tierra de Stoker, W.B. Yeats o Le Fanu nos llegó en 1828 otra impagable luminaria del cuento fantástico bizarro. Fitz James O'Brien tuvo también, por cierto, una vida de "cuento" (al igual que sus colegas de pluma como Poe, Bierce o Quiroga). Tras sus primeros escarceos con la poesía, el señor O´Brien -¡más irlandés inmposible!- se gastó toda su cuantiosa herencia en el mal vivir a la vez que editaba su primer periódico, lo que le hizo caer en desgracia y buscar pastos más floridos en los EE.UU., donde comenzó al fin su carrera como escritor de terror con la intención de seguir financiándose sin problema sus desvaneos bohemios. Tras labrarse una reputación como uno de los juerguistas más notorios de Nueva York, el escritor se alista en la Guerra de Secesión, donde recibe unas funestas heridas que lo encaman y, finalmente, le provocan la muerte en 1862. Tenía solo 33 años.

Con su mimbres literarios -que navegan entre el bizarrismo horrendo de Poe y una atmósfera surreal de raiz casi "proto-pulpera"- estaba claro que más tarde o más temprano O´Brien acabaría entrando en la típica caterva de "pioneros lovecraftianos"; ingrata forma de ser recordado en mi opinión y que han sufrido autores tan dispares como Hodgson, Machen o el propio Bierce). Soy tan fan de Lovecraft como el que más, pero estos autores merecen ser celebrados por si mismos, no porque inspiraran a un escritor posterior. Antologías como "Los Mitos de Chtluhu" o "El Horror Según Lovecraft" son siempre interesantes y, desde luego, ayudan mucho a la hora de dar a conocer autores más oscuros, pero la mania de mezclar churras con merinas -Cierto que podríamos considerar a Machen, Dunsany y a Blackwood como antecesores de Lovecraft, pero... ¿Mary Wade Wellman? ¿Y Fitz James O'Brien, ya puestos?- me hacen a veces preguntarme en que están pensando los editores.

Pero volviendo a O´Brien, sus mejores y más variados relatos fantásticos pueden encontrarse reunidos en la (esperemos que aun no descatalogada) edición Valdemar de "La Lente de Diamante y otras historias de Terror y Fantasía". El cuento que da título al volumen es una fantasía científica muy documentada, que cuenta los experimentos de un hombre en busca de la lente más potente; la cual le permitirá explorar hasta la misma esencia de las cosas. Cuando consiga la lente de diamante, podrá acceder a un mundo microscópico de extraño lirismo en el que encontrará fascinantes habitantes. La historia tiene tanto de cuento de hadas como de ucronía inquietante, y muestra la habilidad de O´Brien para enlazar temás opuestos en un todo de gran interés narrativo y lenguaje poético (quizás sea esa la mejor definición de su estilo).

En este volumen encontramos además otros dos cuentos para el recuerdo. Uno es su conocidísimo "¿Que es eso?" -a veces también traducido como "¿Que era aquello?"-, un relato de ser invisible que se escribió antes de que Maupassant escribiera su obra maestra al respecto: "El Hòrla", y por supuesto mucho antes que el Griffin de Wells hiciera su entrada en la mitología literaria. La historia de una sesión de espiritismo que deviene pesadilla por la intervención de ese cuerpo invisible de dificil descripción que aparece en la cama del narrador de la historia, es de las que permanecen en la mente del lector mucho tiempo después de su lectura. Como ejemplo, el inolvidable momento en que deciden hacer un molde del extraño ser y éste revela una apariencia cuanto menos inquietante. Imprescindible. Y luego tenemos el relato largo llamado "El Forjador de Milagros", que a mi siempre me ha recordado a una película de monstruos de la Universal. Tenemos malos malísimos experimentando con almas e ingenios mecánicos, robots en forma de niño programados para ser enviados como regalo de navidad y masacrar a todas las familias de las casas en que aparezcan, así como un jorobado maltratado por sus malignos amos que intentará al final, enfrentarse a ellos por el amor de una mujer. Una auténtica gozada "pulp" -de hecho de "Weird Menace" podríamos calificarla- que se disfruta de principio a fin.

Pero la cosa no queda aqui, porque "El Cuarto Perdido" es otra obra de arte quizás olvidada. Una variación simbólica y genial del sobado tema de la "habitación encantada" en la que un huésped reflexiona sobre la estancia en la que vive -con todos los objetos que le rodean y los recuerdos asociados a ellos- y al volver a ella tras un paseo, encuentra que todo ha cambiado y que unos misteriosos habitantes parecen burlarse de él y su cordura, a la vez que se entregan a extrañas e inquietantes prácticas. Una joya atmosférica que raya a la misma altura -sino más- que las restantes y más famosas obras del escritor. Completan el libro un par más de fantasías morbosas estilo O´Brien que sirven de complemento de calidad a las otras cuatro y superiores historias. Todas ellas son dignas de ser descubiertas.


2 comentarios:

El Abuelito dijo...

De O´Brien leí hace mil quinientos años su "¿Qué era aquello?", que salía en la Antología de Cuentos de Misterio y Terror en dos tomos de López Ibor, magnífica y pionera. El cuento me dejó turulato; años más tarde salió una versión en historieta en el Vampus (Creepy le llamaron luego ustedes), también muy estimable... Luego, la primera edición del de Valdemar, allá por los noventa. Luego... nada. Al olvido.
Venerables saludos

miquel zueras dijo...

Wolfville: gracias por recordarme este escritor del que había leído hace años "¿Qué fue eso?". El relato "El cuarto perdido" que encontré en una traducción argentina (mala, pero el relato fantástico) me ha animado a escribir el cuento "El que camina al lado" que he puesto en mi blog. Voy a releer mi edición de O´Brien de Valdemar. Saludos. Borgo.