5 may. 2010

CANCIONES DE CUNA DE CHRISTIE


Uno de los trucos en la manga, “mc-guffins”, arma secreta o literaria más populares y usados por Agatha Christie es el de las inquietantes canciones de cuna que son la base del argumento de muchas de sus novelas de misterio. Desde la simple utilización simbólica de la tonada para subrayar algunos aspectos de la investigación policíaca en curso, hasta el propio uso del criminal de turno de una de estas canciones para hacer que sus asesinatos coincidan con la letra de la misma. Una vez que escuchas estas tradicionales nanas utilizadas por la autora es inevitable que releas alguna de estas novelas mientras en tu cerebro repiquetea la cadencia infantil –y por tanto aterradora- de la canción sobre la que recae el peso de la trama. Como gracias a Internet tenemos actualmente un acceso ilimitado a cualquier nota musical que se haya compuesto o grabado en la historia de la humanidad, vamos a hacer un “TOP 8” de las mejores canciones de cuna usadas por Christie e inmortalizadas por ella gracias a sus novelas y relatos:

(Advertencia: Todos los videos “youtuberos” que acompañan a las canciones son HORROROSOS)

8-“HICKORY DICKORY DOCK” (La escuchamos en la novela “Asesinato En La Calle Hickory” de 1955).




Esta breve cancioncilla es el título de esta historia ambientada en una residencia de estudiantes llena de sospechosos. A pesar de eso, la relación de la canción con la intriga desarrollada en la novela es solo tangencial, razón por la que está tan abajo en nuestro ranking. El libro en sí, con sus múltiples sospechosos y contrabando de joyas como base del meollo, es una delicia.

7-“MARY, MARY, QUITE CONTRARY” (La escuchamos en el relato corto “¿Cómo Crece Tu Jardín”, escrito en los años 20 y recopilado en 1974 en el tomo “Primeros Casos de Poirot”).




En este caso si hay una relación un poco más directa. El asunto sobre “¿Como crece el jardín?” que forma parte de la letra de esta siniestra cancioncilla –de hecho de cómo uno de los personajes cuida un macizo de flores al que le falta una importante porción-, será vital para que Hercules Poirot descubra la clave de este misterio que incluye la posible participación de espías rusos y un asesinato por envenenamiento. En cuanto a la canción en sí, en la Wikipedia podréis leer las diferentes interpretaciones que ha tenido a lo largo de la historia. Incluyendo referencias oscuras a Mary I de Inglarerra –una que ya es famosa por ser conectada con la leyenda urbana de la “Bloody Mary” del espejo- o al mismísimo Santiago de Compostela.

6-“THERE WAS A CROOKED MAN” (La escuchamos en la novela “La Casa Torcida” de 1949)




En este caso volvemos a encontrarnos con un uso metafórico de la canción. “Había un hombre torcido…/ Y todos vivían en una casa torcida”, es el reflejo de las pasiones, tejemanejes oscuros y legendaria mala suerte que ha azotado desde siempre a la casa de la familia Leonides, protagonistas de la novela, que viven en una enorme casa de apariencia torcida, como la propia vida de sus moradores. "La Casa Torcida" –una de las favoritas personales de Christie- es, de hecho, una obra maestra casi olvidada que hay que reivindicar y poner al lado de los grandes clásicos de la autora.

5-“THIS LITTLE PIG WENT TO MARKET” (La escuchamos en la novela “Cinco Cerditos” de 1942)




Uno de los más míticos casos de Poirot, en el que su tarea es aclarar un crimen de muchos años atrás en el pasado y que le costó la vida en la horca a un inocente, también tiene conexión con esta conocida cancioncilla popular. En este caso el detective belga usa la tonada para reordenar en su cerebro los hechos y los sospechosos que conciernen al envenenamiento del pintor Amyas Crale. Esta novela fue pionera en el uso de los “múltiples puntos de vista sobre un mismo hecho”, tan imitados posteriormente en el género policíaco –y no policíaco también, si recordamos “Rashomon” de Kurosawa”- y sigue siendo una de las mejores del ciclo del excéntrico investigador de las “pequeñas células grises”.

4-“THREE BLIND MICE” (La escuchamos en la obra de teatro “La Ratonera”, estrenada en 1952)




Esta siniestra melodía siempre ha sido la base de la historia contenida en “La Ratonera”, la obra de teatro más famosa de Agatha Christie y que ha sido representada ininterrumpidamente en todo el mundo desde el año de su estreno -De hecho actualmente, y hasta el 16 de este mismo mes, tenemos un nuevo montaje en el Teatro Reina Victoria de Madrid, del cual subiré reseña próximamente-. Primero fue una obra para la radio que luego Christie reconvirtió en relato corto (ambos llamados como la canción: “Tres Ratones Ciegos”) y finalmente derivó en la famosísima pieza teatral en la que la trágica y macabra historia de tres hermanos en una granja se relaciona con esta negra canción de cuna sobre tres ratones que se quedan sin cola. Durante la obra se canta varias veces esta letra, que algunos relacionaron también con Mary I de Inglaterra –esta mujer, siempre por medio- y la ejecución de tres obispos.

3-“ONE, TWO, BUCKLE MY SHOE” (La escuchamos en la novela “La Muerte Visita Al Dentista” de 1940)




Con alguna pequeña variación de verso, la reina del crimen usó esta rima como pieza estructural de esta obra que arranca con el supuesto suicidio del dentista de Poirot. Al final, por supuesto, la cosa se enreda con más intentos de asesinato y una brillante explicación al crimen inicial. “One, Two, Buckle My Shoe” –al igual que con “Asesinato En La Calle Hickory”, la canción da título a la novela en la versión original- es la típica rima para que los niños vayan aprendiendo a contar.

2-“SING A SONG OF SIXPENCE” (La escuchamos en la novela “Un Puñado de Centeno” De 1953)




La señora Christie hizo referencias a esta nana en varios de sus relatos cortos (uno de los cuales, de 1929, se llama igual que la canción) pero la letra en verso de esta tonada de primeros del siglo XVIII nunca tuvo mejor uso que en esta novela protagonizada por Miss Marple: “Un Puñado De Centeno”. El asesino de esta obra –para mi uno de los villanos más terribles creados por la autora- va disponiendo su lista de cadáveres haciendo referencias literales a las rimas de la canción, una de las cuales ilustra una curiosa costumbre antigua: ¡la de hacer pasteles con pájaros vivos! La novela, huelga decirlo, es una maravilla que incluye un final inolvidable.

1-“TEN LITTLE INDIANS/NIGGERS” (La escuchamos en la novela “Diez Negritos”, también conocida como “…Y No Quedó Ninguno” y publicada en 1939)



La canción más polémica y a la vez famosa usada por Christie podemos oírla y sentirla como base principal de la trama en esta obra maestra de factura impecable conocida actualmente como “…Y No Quedó Ninguno”. Los diez negritos originales de la canción han sido sustituidos tanto en la letra de la canción como en la novela de Lady Agatha por indios y hasta soldaditos, porque ya se sabe que la corrección política prima en estos aciagos días (De hecho no incluyo video porque la versión moderna de “Ten Little Indians” no tiene nada que ver con la original que aparece en la novela) En cualquier caso es la canción más famosa de las usadas por Christie ya que estamos hablando de la obra más vendida de la autora. Un misterio de habitación cerrada y ambiente opresivo que ha sido mil veces imitado y nunca igualado. Y en el que los invitados a una isla van muriendo poco a poco igual que los 10 negritos de la canción original. En este ENLACE de la Wiki, podéis leer todas las letras de la rima a lo largo de los años, incluida la que dio título a la obra.

Para acabar, dos recomendaciones:

Publicado hace un par de meses, la edición española de “Los Cuadernos Secretos de Agatha Christie” es obligatoria. Especialmente para fans de la autora inglesa, porque se analizan los setenta y tres cuadernos privados que Christie dejó a su muerte y que permanecían cogiendo polvo en la mansión que ahora habitan sus herederos.

Entre ellos no solo encontramos esquemas, resúmenes, listas de personajes y, en definitiva, el proceso creativo de la mayoría de sus obras –lo que lo hace a veces un poco árido para no iniciados, cierto es-, sino que se salpican con fotografías de los documentos, notas que aclaran algunos puntos biográficos relacionados con la época en que se redactaron las novelas y, de regalo, dos relatos inéditos protagonizados por Poirot que se habían quedado en el cajón de la señora Christie durmiendo el sueño de los justos. Y respecto al tema que ocupa esta entrada, tenemos un capítulo dedicado a las canciones de cuna en el que se habla de las novelas comentadas aquí y de algunas que me he dejado, además de otras canciones infantiles que Christie tenía apuntadas en sus notas y que nunca llegó a usar en ninguna obra.

Y precisamente para no iniciados, esta misma semana el diario “El Mundo” comienza a publicar de nuevo 20 de las novelas más famosas de la autora, cada sábado y domingo y a un buen precio. Una oportunidad de oro para adentrarse en el fascinante mundo de Christie para profanos y también para rellenar huecos. Comienza el asunto con “Asesinato En El Orient Express” a un euro y el sábado 15 de mayo aparecerán “Muerte En El Nilo” y “Diez Negritos” juntas como si fueran una sola entrega. Solo con estas tres joyas un recién llegado a Christie tiene más que de sobra para hacerse una idea del asunto y pedir más, y más y más.

11 comentarios:

PEPE CAHIERS dijo...

Impresionante post amigo Wolfville, y es que no hay nada más aterrador que una nana o una canción infantil, escuchada al amparo de las tinieblas de una noche cerrada. Hay una película de Robert Aldrich que en España fue conocida con el inquietante título "Canción de cuna para un cadáver".

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo:

Movido por imbécil prejuicio (pues también existen "perjuicios" sacros, XD), confiné a Doña Agatha en mi depósito particular de obras no estimulantes (donde _ ¡vive Dios...ruego piedad!!!! ¡piedad!!!!! _ igualmente deposité a Mr. Holmes), en esos heroicos y cacasenos tiempos (XD) salía recién de mi cautiverio underground, y mi talibanismo hacía que me decante por el puro y duro manhunterismo hardboiledadil.

La niña A. es una asignatura que tenía pendiente, reflexionaba poco poquito a poco, hasta que ví por cable una adaptación televisiva (muy reciente, me parece que del año pasado) de La Trayectoria del Boomerang, en donde una deliciosa moza llamada Georgia Moffett, interpretaba a una tal Lady Frances Derwent. Bueno, jejeje, además de la encantadora joven, la historia era apasionante.

Tons me fuí al día siguiente al huarique (librería de segunda y hasta tercera, cuarta o quinta mano) La Unión y me compré como 17 libros de la Christie, en sendas ediciones popularientas, con molonas portadas de reminiscencias jimsterankonistas, XD.

Aún no las leo, XDDDDDDDD.

Pero mi cuenta con la creadora de Hércules Poirot está más cerquita de ser saldada.

Por cierto, la fusión entre cositas propias de los niños y bestialidades delictivas y/o fantasmagóricas me resulta tan, pero taaaaaaaaaan irresistible...

Recordemus numás el Operazione Paura de Mario Bava y su homenaje felliniano, Toby Dammit...

A todo esto, ¿habrá entre la galería de personajes miguelangelsmfistas algún varón o dama que consagre su tiempo a las artes detectivescas?

Wolfville dijo...

PUES MIRE USTED, HONORABLE VIÑETAS!!! XD Como de costumbre se acerca usted a la verdad, porque en una de esas tertulias literario-chocolate-alcohólicas propusimos escribir cada uno un relato con un personaje detectivesco descubriendo un misterio. Yo pensé en hacer algo psicodélico anormal y escribí la historia de un asesinato en el que no solo no se sabe quien es el asesino hasta el final, sino que tampoco sabemos quien es el detective XD Quizás algún día -cuando registre todas esas cucherías que tengo por ahi desperdigadas-, lo publique por aqui, en versión online.

Y sí, lo suyo con la venerable Christie es un pecado. Le recomiendo comerse "El Asesinato de Rogelio Acroyd", más las dos últimas obras del ranking de cancioncillas (especialmente "Diez Negritos", que recomiendo leer la primera). Y ya para completar el "Asesinato En el Orient..." y "Muerte En El Nilo". Si después de consumir todo este goloso pastel pulp, "noir" y bolsilibresco sigue sin verle la gracia a la tia Agatha, definitivamente es usted un caso perdido.

Cordialísimos saludos.

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo:

Mi abuelito Leoncio Eleazar Bolarte Morán, miembro de la Benemérita Guardia Civil y quien resolvió el enigmático caso de "el asesino que perdió un botón de su camisa" (XD), contó una vez a sus nietos el macabro proceder _ nunca llevado a los tribunales, por falta de pruebas "concretas" _ de una parejita de hermanos, ambos médiums, quienes, según contaron los parientes de las víctimas, utilizaban a espectros errantes para asesinar a rivales y/o personas molestas.

Cuando oí eso...¡carajoder!!!! mi cabechita ideó una trilogía como mínimo...

Y curiosamente una amiguita que he conocío mediante el fotoló, amante de los relatos detectivescos y creadora shá de un gallardo sabueso español, se entusiasmó mucho al leer esta historia...

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo:

En mi flog vinietas (con S) narré una vez otro incidente policial-fantasmagórico de mi agüelitus, copio y pego, si es que no le molesta:

Hace 10 años, yo, mis hermanos y primos estábamos reunidos una noche en el cuarto de mi abuelo; recuerdo un gran sillón forrado de rojo donde tranquilamente cabían tres personas, el cual, durante la noche, era el sitio perfecto para que nos acomodáramos y viésemos en la oscuridad de la estancia alguna película en el no menos portentoso televisor de esa habitación.

Aquella ocasión la película que nos mantenía entusiasmados era Entrevista con el Vampiro; la mayoría ya la habíamos visto en el cine, pero esa no era excusa para que evitáramos congregarnos a disfrutar del film una vez más.

Mi abuelo, que para aquel entonces tenía 85 años (hace poco a celebrado 95 y por lo que se ve tranquilamente sobrepasa la centuria), entró a su habitación con la seguridad de que sus nietos no interrumpirían su dormir, no obstante la sesión fílmica que se llevaba a cabo. Mientras se sacaba sus botas, reparó un momento en la película, la siguió, trató de entenderla y hurgar en los pormenores de la trama. Y cuando vió a Tom Cruise y a Brad Pitt seducir a dos putas y entrar en un debate sobre hincarles o no diente, recién se percató que se trataba de un film de vampiros.

"Esos dos no son vampiros" musitó el anciano esbozando una sonrisa.

"¿Cómo que no?" replicó mi prima Katia, herida en lo más profundo de su ser ante esa falta de respeto hacia sus adorados Tom y Brad...

"Pues por que no...un vampiro no es así...si supieran" farfulló el viejo “si supieran.”

“¿Y cómo se supone que es un vampiro?” preguntó aprovechando una tanda de comerciales, Jano, el bocón de la manada.

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo:

Mi abuelo toda la vida a tenido una forma muy particular de hablar o responder. No se entusiasma ni hace mímica al narrar sus historias. Simplemente las relata, no tiene que demostrar ante nadie la verosimilitud de los hechos por él expuestos. Sus 40 años como policía y 20 en la sección homicidios avalan _ en su opinión _ cualquier cosa que tenga a bien decir.

En verdad, cualquier cosa.

“En 1934 yo estaba asignado a un caserío de la sierra de esta región” empezó “en esas épocas las patrullas se hacían a caballo, de a dos; salíamos de la comandancia a las seis de la tarde y regresábamos con los gallos, para el desayuno. En esa oportunidad, Ibazeta, sargento por aquel entonces y yo, quien aún era cabo, patrullábamos por el sendero. La tarde había caído hace rato. Eran las siete u ocho de la noche aproximadamente, el único alumbrado era una tenue luna. A nuestra izquierda, una amago de cerro era todo paisaje que podía verse. Ibazeta me toca el hombro entonces.

_ Bolarte, alguien viene bajando por el cerro.

_ ¿Qué dice? ¿dónde?

_ Ahí…¿no lo ve? ahí… _ respondió secamente mi superior.

En efecto, un hombre, aparentemente cubierto con harapos descendía apresuradamente, con dirección hacia nosotros. Podría tratarse de un ebrio, pensé, pues desde la distancia veíamos como el sujeto movía los brazos de manera seguida.

_ ¡Alto! ¡estamos armados! ¡Alto le he dicho! _ exclamó el sargento.

El susodicho, exponiéndose a un balazo con todas las de la ley, se abalanzó sobre nosotros; era tal el impulso que había logrado que logró derribar del caballo a Ibazeta; yo desmonté y con la culata del rifle empecé a descoyuntarle la espalda, pues el maldito tenía sujeto del cuello al sargento y no daba muestras de cansancio o de querer soltarlo.

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo:

Ibazeta, en los segundos que duraba esto, exclamó un par de veces: “dispárele, dispárele…¡a la cabeza!”. Cuando iba a ser efectiva la orden de mi superior, el mismo sargento logró propinarle un par de incisiones con el cuchillo de caza que todo efectivo portaba en esos días.

El atacante se desprendió en el acto. Huyendo velozmente y dejando tras de sí sangre por doquier, se escabulló dentro de la misma oscuridad en que había surgido.

Una vez incorporados y a galope, inspeccionamos los alrededores, con la decisión de fusilar, si es que encontráramos, al asaltante. No duró mucho la inspección. El sargento, pasado un rato, ordenó regresar a la comandancia.

Le sugerí patrullar un par de horas más. El maleante podría deambular aún por los alrededores.

El se negó. Me ordenó montar y nos alejamos de allí.

Amanecía ya. La comandancia estaba a la vista.

_ Haré el reporte de la patrulla, sargento. Usted descanse. _ dije en ese momento.

_ Déjalo Bolarte. Aquí no ha pasado nada.

_ Sargento, si me disculpa, hay un asesino merodeando por ahí. La descripción que proporcionemos…

_ Bolarte, yo le maté hace un mes. Al hombre que nos atacó esta noche, yo le maté hace un mes, en una redada…

No supe qué decir. Por el tono de su voz, Ibazeta no estaba bromeando. Ni delirando.

_ Yo le maté hace un mes… _ volvió a repetir, bajando la mirada.”

Los comerciales finalizaron. La película de marras fluía otra vez en la pantalla del televisor. Mirándonos entre nosotros, comprendimos en ese instante que habíamos empezado a temer más a la noche. Y no por las performances de Cruise, Pitt y compañía.

“Apaguen el televisor cuando termine su película” dijo mi abuelo cubriéndose con su frazada “quiero descansar.”

Wolfville dijo...

¡¡Que grande!! O sea que encima el su-abuelo de usted era todo un detective de lo sobrenatural. Que grandes aventuras le habrá relatado!! Gloriosa la anécdota :)

El Abuelito dijo...

Una entrada extraordinaria, erudita y precisa... Señalar, como curiosidad, que "There was a crooked man" es la sintonía estrella del grandioso western carcelario de Manzquiewicz (o como diablos se escriba) "El día de los tramposos",mientras que la versión ligeramente en calypso de "Tres ratones ciegos" acompaña las primeras secuencias de "007 contra el Dr. No", el primero de los filmes del muy estimable Bond.... cuando éste aún era un caballero...

Wolfville dijo...

Genial anécdota, abuelito!! Y mira que he visto dos o tres veces la aventura bondiana y no recordaba ese detalle. Si tengo que elegir una tonada de las que se incluyen aquí, me quedo precisamente con esa.

Un saludo.

miquel zueras dijo...

Muy buena la entrada sobre las canciones de cuna y magnífica la portada de "Five little pigs" Por cierto que tengo una anecdota que pronto incluiré en mi blog sobre "Hickory..." relacionada con Denholm Elliot y un bar de Ibiza. Borgo.