20 abr. 2010

¿APOCALIPSIS MADE IN SPAIN?

AVISO PARA BLOGUEANTES: Comienza una saga reseñadora sobre las últimas novedades fantasticas de escritores españoles. Como resulta que parece que se comenta que se rumorea que el género está misteriosamente en auge entre nuestros jóvenes escritores, he pensando en saber de que narices va todo este rollo y me he ido agenciando los libros más "cool" del momento para documentarme. Tened paciencia, pues esta crónica de reseñas se dilatará del mismo modo que mi pila de lectura pendiente crece hasta alcanzar la nebulosa de Orión, pero de momento al primero que le ha tocado mi escrutinio ha sido al que sigue...


¡¡¡No, por Dios, otra novela apocalíptica noo!!! En esta época en la que los armaggedones, catástrofes naturales, humanos mutados tras absorber los efectos de alguna cochinadita nuclear y demás eventos relacionados con el fin del mundo inundan tanto las librerías, como las películas, como los clásicos de la era victoriana, un servidor está ya hasta los jobols de tanto 2012 para desayunar. Pero novelas como “Fin” del gallego David Monteagudo, demuestra que hay posibilidades de tratar el tema de forma no solo innovadora –dentro de un esquema engañosamente trillado- sino además bastante amena.

Sobre el tema innovador, es empezar a leer el libro y decir “…esto está más visto que Verano Azul, pero la sensación solo dura dos capítulos. Tenemos a un grupo de amigos que compartieron sus primeras experiencias juntos en una casa de campo y que, cual protagonistas de “Deliverance” deciden reunirse de nuevo en el mismo sitio cuando ya son unos cuarentones -con mentalidad de sesentones pasados de rosca-, para ver como les va y recordar los viejos y más felices tiempos. Una residencia campestre, una noche estrellada y un grupo variopinto de personajes que nos van siendo presentados de forma alterna (a capítulo por cada pareja), que hablan por teléfono ultimando detalles y que acaban dirigiéndose en coche a través de la noche para llegar al lugar indicado. Y, para añadirle salsa al asunto, resulta que en el pasado ocurrió ALGO entre ellos, relacionado con una broma pesada a un ALGUIEN del grupo, que estaba un poco zumbado y que, sea lo que sea lo que este grupito le hizo al chaval, fue bastante lamentable. Quizás hasta traumático para el excéntrico y misterioso personaje que, por cierto, no está muy claro si va a asistir a la casa rural o no. Ecos de “Posesión Infernal”, “Se lo que hicisteis el último verano”, "Un San Valentin de Muerte" y unas 200 películas más se nos vienen a la mente en estas primeras páginas.

Tampoco ayuda el hecho de que estos personajes cumplan unos roles clásicos bien definidos y que vamos comprobando a medida que ocurren los hechos sobre los que trata la obra. Tenemos a un irónico incorregible –el típico que no para de hacer chistes-, a una mujerona de su casa, y por tanto sosa a más no poder; al misterioso de libro que no se sabe muy bien que ha hecho con su vida y cuya acompañante esconde también un secreto, o también el inevitable cascarrabias que, faltaría más, es un facha insoportable. En estos casos lo mejor que se puede hacer es dejarse llevar y ver si esto va a alguna parte y los tópicos acabarán desapareciendo o al menos difuminándose en una trama cuanto menos divertida. Y este es el caso. Al cuarto capítulo la falta de originalidad te importa tres pepinos y lo que toca es dejar que Monteagudo te arrastre por una montaña rusa de narrativa desbocada, entretenida y absorbente.

Sobre la historia no voy a comentar mucho porque no ocurre demasiado en ella y porque destripar lo poco que ocurre no sería justo con un libro como este. Pero si os repito que bien entrados en el libro los tópicos nos dan igual, la falta de acción frenética deja de ser un problema cuando se cuenta una historia con el pulso con que está contada esta y que los personajes –tan tópicos ellos en un primer y superficial vistazo- acaban cayéndote muy en gracia y haciendo que te preocupes por su destino. Y en cuanto a lo que les ocurre… leyendo opiniones en Internet está claro que más de uno se ha sentido estafado con esta novela, pero es mejor ver “Fin” como un relato cuasi-onírico antes que como una historia de Apocalipsis corriente y moliente. La prosa es igualmente disfrutable sin que te den todas las respuestas, que en un tópico “best-seller” se nos suelen dar tan mascaditas que a veces parece que nos tomen por gilipollas.

El tal Monteagudo, de edad similar a los personajes de su novela, ha empezado a publicar libros tras años de currelo, mientras no deja su trabajo en una fábrica de cartón. Se nos promete un nuevo manuscrito suyo para este año, que contará una historia mucho más decimonónica con un “lobisome” de por medio. Le echaremos un ojo, porque a mi “Fin” me ha convencido. Así que…

FIN.


25 comentarios:

Cinemagnificus dijo...

Joder macho... Pinta super interesante.

Y la portada mola.

¿Cómo acabo esa noche loca? :D

Anónimo dijo...

Marisol, Djinn Slayer dijo:

Por la caspa toda de Demis Roussos, mis votos de insoportabilidad me obligan a decir que argumentos más apasionantes han sido leídos por yo de mi en esas inmortales novelitas western, de terror, fantasía o ciencia ficción de 70 u80 páginas (a lo mucho)de tirajes ultrapopulares, cuyas dimensiones de libreta de apuntes para compras del mercado y ultramolonas portadas, constituían un atractivo adicional pa quien osara sumergirse en tan tremebundos relatos.

Pero vuesa merced dice que esta obra es interesante, lo cual obliga a darle al texto de marras, como mínimo, una entusiasta oportunidad...

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo mientras escucha La Tarara si, La Tarara no:

Nadie puede osar ser más insoportable que yo, niña dizque mata elementales malosos, aunque sipiri, también reconozcu una inquietante falta de glamour pulperil en este Fin, quizá a causa de ese lamentable cover sacadito de primigenio videojuego ochentil o tal vez (quién sabe) a raíz de su argumentus...no obstante, de esto último no me preocupo mucho, a decir verdá. Existen autores (como mi paisa Abraham Valdelomar) capaces de marcarse un relato fantástico que te cagas a partir de la simple observación de una mesa antigua o de un libro de matemáticas usao por nuestros padres en lejanos días escolares...

Anónimo dijo...

El Conde de Lemos dijo:

Cuando me incorporé tuve la sensación de haber sido animado por una corriente eléctrica. Mi esqueleto estaba intacto y podía mover los miembros sin dificultad, en el trágico paisaje. Sobre la estéril extensión nada acusaba a la vida. Todo lo que alguna vez fuera animado, todo lo que surgiera sobre la tierra por el raro soplo del germen, los edificios, los árboles, los hombres, las aguas, el ruido del mar, todo había concluido. Me encontraba sobre una yerma extensión despoblada. En el horizonte ilimitado y oscuro, nada se destacaba sobre el suelo. El Sol, como un foco enorme y amarillo, estaba inmóvil en el vasto confín, y ya sus rayos fríos no animaban la tierra. Enormes masas negras de nubes inmóviles encapotaban el cielo. A mi derredor había un gran hacinamiento de huesos y era dificultoso ver el suelo. De pronto sentí una vibración uniforme que agitaba todos los despojos. Como movidos por una corriente eléctrica intermitente, los huesos pugnaban por levantarse y volvían a caer sin movimiento, como desmayados. El tinte pálido del Sol, ya muerto, animaba cloróticamente aquella doliente visión.

Entonces vínome a la memoria, después de grandes esfuerzos, el pasado. Me parecía haber despertado de un sueño rápido. Hice recuerdos y coordiné lo siguiente: Yo estaba la última vez en mi lecho. Una luz pálida iluminaba mi alcoba y un amigo, mi médico, teníame el pulso, grave, sin pronunciar una palabra. De pronto entraron en mi habitación mi madre y mis hermanas. Sentí un cuchichear de voces, vi caras entristecidas, y a una palabra del médico, rompieron a sollozar. El médico hizo una seña. Ya no podía moverme; había perdido el dominio sobre mí mismo y los párpados caían sobre mis ojos, pesadamente. Pero mi conciencia estaba perfectamente clara. Oía aún los sollozos; sentí que alguien, mi madre, me abrazaba llorando; sentí que un Cristo de metal descansaba en mi pecho; una mano puso frente a mis labios un espejo, y después todo se desvaneció.

Yo debí ser sepultado, naturalmente en el cementerio de mi pueblo. El cementerio no distaba un kilómetro de la ciudad; nosotros poseíamos un mausoleo. ¿Por qué, pues, me encontraba yo en este desolado paraje, cuando el espíritu volvía a animar mi esqueleto en esta hora definitiva?

¿Quién podía haber trasladado mis restos a este extraño lugar? Por otra parte, ¿dónde estaban mis seres amados? ¿Por qué me encontraba yo solo en medio de tantos despojos? Una duda mortal y fría me lastimaba. Extendí la vista para buscar en la extensión gris algo tangible a qué poderme referir y vi lejos, muy lejos, sobre la enorme extensión de huesos, un esqueleto que como yo, se elevaba en aquel campo de desolación. Sobre la gran cantidad de huesos se incorporaban ya algunos esqueletos que trataban de ponerse en pie; pero volvían a caer sin ánimo sobre la tierra. Me encaminé con dificultad entre las óseas capas hacia el esqueleto. A mi paso cruzaban de repente, con velocidad, tibias, omóplatos y cráneos que iban a reunirse con sus cuerpos. Llegué donde el esqueleto que, solemne y grave, se erguía. Miraba con tristeza desgarradora aquella extensión y no se dio cuenta cuando yo, acercándome, me puse a su lado.

- ¿Quién sois, espíritu, y dónde estamos? -le dije.

No respondió.

Anónimo dijo...

- ¿Qué ha sucedido? ¿Qué extraña pesadilla es ésta? ¿Por qué me encuentro aquí? ¿Vos no podríais responderme? ¿Quién ha animado mis huesos? ¿Quién me ha dado de nuevo estos sentidos que me permiten razonar? ¿Por qué mi cuerpo ha venido a aparecer aquí? ¿Qué tiempo hace, decidme, que desaparecí de la vida? ¿Dónde están mis seres amados? ¿Es esto la tierra? ¿Es aquel el Sol? Habladme, por vuestros más caros recuerdos, dadme una luz que amortigüe esta duda cruel… ¿Estamos acaso en el infierno?...

El esqueleto no me respondía.

- ¡Decidme, por Dios, una palabra! ¿Qué tiempo hace que yo dejé de ser?... Yo era de un país joven, de un continente nuevo; cuando yo vivía, la vida era buena, los árboles alegraban el mundo, los ríos corrían desbordados, un soplo de actividad hacía evolucionar lo creado. ¿Dónde estamos?...

- En la tierra.

- Pero ¿y el tiempo?

- Ya no hay Tiempo.

- ¿Y el Espacio?

- Ya no hay espacio.

- ¿Y el Sol?

- Véle allí, que agoniza; ya está inmóvil.

- ¿Qué ha pasado por el mundo?

- Los siglos.

- ¿Estamos, pues, en el fin? ¿Hemos sido llamados por Dios?...

- ¡Quién sabe!

- ¿Vendrá ahora una manifestación divina, seremos destinados tal vez a otro planeta, a otra vida?...

- ¡Quién sabe!

- ¿Han pasado muchos siglos? ¿La humanidad ha vivido mucho tiempo? ¿Dónde está el progreso de los hombres? ¿Nada ha quedado, acaso, de todos los esfuerzos, de todas las preocupaciones; ha podido el tiempo destruir tantas cosas magníficas?

- ¡Quién sabe!

- ¡Habladme, por Dios! Dadme una luz, sacadme esta tortura o dejadme en la nada, pero no prolonguéis este estado de laceración. ¿Esta noche terminará? ¿Habrá una nueva aurora?

- ¡Quién sabe!

En la extensión desolada y sombría, algunos esqueletos comenzaron a moverse y a animarse. Caminaban lejos de nosotros, en diversas direcciones.

- ¿Vos sois acaso cristiano? ¿Conocisteis y amasteis a Cristo?

- Tú hablas de Cristo. ¿En tu tiempo aún se le conocía? ¿Eres tan viejo? Otras regiones se sucedieron en el mundo. Muchas vueltas dio la Humanidad. Hubo otros profetas, otros ideales, otras religiones, y tantas, que la Humanidad dudó un día que Cristo hubiera existido y que su religión hubiera tenido prosélitos.

- Eso es imposible. Cristo vive en el cielo. Cristo me salvará. Cristo está a la diestra de Dios, él era el Hijo de Dios, él velaba por la especie y por el Espíritu humano.

- ¡Quién sabe!

Anónimo dijo...

Cristo, a la hora final del Universo, vendrá a buscar a sus hijos, intercederá por ellos ante Dios, les dará una mansión de bienaventuranzas…

- ¡Quién sabe!

- Allí nos reuniremos todos los que en vida nos amamos. Allí encontraremos a nuestros seres queridos. Allí el espíritu de los buenos tendrá una dulce consolación.

- ¡Quién sabe!

- Mi alma y mi cuerpo serán vueltos a la vida. Y mis amados serán vueltos a la vida y todo lo que fue volverá a ser.

- Tú no eres tú. Tú no fuiste tú. Tú no serás tú. Tu cuerpo venía de la tierra. Lo que fue un día en la vida tu sangre, había sido antes la vida latente de una serie de sustancias. Tu sangre vino del mineral que absorbe la planta y que dio el dulce fruto de nutrición a tu padre; en tu sangre había gases de la atmósfera que alimentaron los pulmones del que te engendró. En tu cerebro había neuronas que se componían de sustancias químicas y que se animaban al calor del Sol, al efluvio de los cuerpos compuestos, al estímulo de excitantes diversos. Todo tú, eras sacado de la naturaleza. Cuando volviste a la tierra, tus gases descompuestos ardieron en el fuego fatuo y se descompusieron en el aire; tus grasas alimentaron la tierra y dieron savia a los árboles del cementerio, de tu cerebro salieron gusanos, que dieron vida a las crisálidas, y un día las crisálidas levantaron sus finas alas en la limitada extensión del ataúd, en las sombras, y murieron, y también fueron nuevos gases que filtraron el zinc de tu caja. En tu cuerpo había aceites que penetraron en la madera y la pudrieron; en tus huesos había sales y sustancias que se descompusieron y se disgregaron y abonaron las raíces que los árboles buscaban. Un día nada quedó de tu cuerpo. Todo lo que formaba la armonía de tu ser, está hoy repartido. Una parte fue a convertirse en la madera de un mueble; otra parte, vegetal, fue a filtrarse en las neuronas de un hombre; los minerales sirvieron de componentes a una fortificación de guerra; algo de ti fue al espacio con otros elementos. Tú estás disgregado en la Naturaleza. Pero ya el sol no anima y la sustancia no vibra, y todo, todo, ha concluido definitivamente…

Ahora somos una vana imagen intangible; somos un recuerdo; pero toca tus miembros, busca tus huesos; no encontrarás nada, nada.

Y toqué mis miembros y nada era perceptible. Yo era una especie de efluvio, una idea, algo intangible, vago.

- Pero la humanidad no puede perecer así. Tenemos un fin. Yo soy creyente. Yo creo en Dios.

- Dios era lo que animaba el mundo y ya ves que no existe el mundo. ¿Dónde está, pues, Dios?

- Dios existe y es eterno. Él vendrá por sus hijos. Jesucristo me acompaña. Yo creo que él vendrá; él es la esperanza, el áncora de salvación del mundo. Él se sacrificó por los hombres…

- ¡Quién sabe!

- Él no puede abandonar a los suyos. Vamos a invocarle. Vamos en pos de él. Recemos. Recemos, por Dios, recemos; la oración nos acercará al Creador. Jesucristo oirá nuestras plegarias.

El esqueleto quedó un gran momento silencioso, con la calavera inclinada sobre el esternón, en desoladora actitud.

Yo comencé a rezar, espantado, contrito, poseído por un pavor trágico: Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador del cielo y de tierra…

- No reces, es inútil.

- ¡Madre mía, madre mía! ¿Dónde estás? ¿Por qué no oyes mis clamores? ¿Por qué abandonas a tu hijo? ¿Dónde están tu espíritu, tu amor inmenso, tu abnegación y tu martirio? ¡Madre mía, madre mía! -gritaba yo desconsolado y mi voz se perdía sin eco en la extensión siniestra.

- ¡No llames, es inútil!

- Pero, ¿por qué esta tortura? ¿Por qué esta crueldad? ¿Por qué se me ha vuelto a la vida, por qué esta maldita razón? ...

- No protestes. ¡Es inútil!

Anónimo dijo...

Entonces yo me arrodillé a los pies de aquel raro esqueleto, y le dije sollozando, con toda la sinceridad de mi alma:

- Escuchadme: vamos en pos de Cristo. Invoquemos a Cristo; él es el único que puede salvamos; él no nos abandonará; recemos, señor, recemos; sed piadoso, sed creyente; tal vez por vuestra falta de fe, él no nos escucha. Aunemos nuestra plegaria; creed en Cristo. . .

Y él, con una tristeza infinita, con una desoladora melancolía, con un desencanto indescriptible, inclinó la apesadumbrada cabeza y me dijo estas palabras:

- Hermano mío, Cristo soy yo.

Los huesos se animaban, se animaban, y el sol iba oscureciéndose, fijo en el mismo punto del horizonte...


Finis Desolatrix Veritae.

Abraham Valdelomar.


(En exclusiva para Wolfville,s Carnival Tales).

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo:

¡Es el Kali Yuga pura y duro!!!!

¡Rocco Siffredi a confesao ser gay!!!!!!!

E...e...es el fin de los tiempos...

El 2012 será el año del acabose total, es un hecho...

Anónimo dijo...

El Profesor Eco dijo mientras escuchaba el Lucky Guy de la fermosa Vanessa Paradis:

¡Invasión sodomítica, XDDDDD!!!!! alucinad con este argumento pa novela/comic/peli de ciencia ficción postapocaliptiquienta: un mundo bajo el dominio gayer y sólo dos bravos heterosexuales salen a plantarle cara al tiránico (y locaza) señor de ese mundo: Boy George II...

Pero Boy George II les lanza el rayo almodovariano, haciendo que estos viriles mozos se sientan inexplicablemente atraídos el unu por el utru...

¿Lograrán nuestros campeones trascender la tentación gay?????

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo:

Fe de erratas:

"...Kali Yuga purO...", no lo que puse...

¡Alejaos de mí, espíritus de Sodoma!!!!

Anónimo dijo...

El Profesor Eco dijo mientras escuchaba el Samba Samba de Elkin y Nelson:

Yo también tengo una fe de erratas:

"...postapocalipSiquienta...", no lo qui pusi, XD.

Wolfville dijo...

Dios mio, ese argumento post-apocalípctico con toque gayer tiene algunas similitudes con la novela que actualmente está desarroyando el señor cinemagnificus-bartoldiano. ¡¡Una nueva prueba de como su bizarra mente va casi al alimón con la de los bastardos malagueños!!

Muchas gracias por el enriquecedor relato en exclusiva y no olvidemos que la sombra de Ricky Martin es alargada en la actualidad, así que lo de Rocco podría ser una broma de unos graciosos. ¡Él no, por Diossss!

Saludos acongojados.

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo:

Estoy 1 000 0000% seguro de mi heterosexualidad, asi que no me perturba en lo más mínimo decir que gusto de admirar los formidables cuerpos de Steve Reeves y Reg Park en cincuenteras y sesentosas fotografías, XD.

De igual forma, considero a Tom de Finlandia un auténtico maestro del dibujo.

Lo que me dice de maese Bartoleitus si que me deja inquieto, fíjese. Y no exactamente por las similitudes argumentales, sino por que la última vez que estas coincidencias se suscitaron...yo...yo...yo casi pierdo una parte de mi cuerpo, XDDD.


Pero me arriesgaré. Me ha terminado gustando esa idea de un cruce madmaxil, tomdefinlandinista y lajauladelaslocasista con toques de Russ Meyer en formato comic o novela (pa empezar, al menos).

¿Cómo cree vuesa merced que debo ponerle de nombre? ¿Algo sugerente, dizque poético, o de frente una truculenta y pulposa denominación del tipo Gay World: The Conquest?

¿O Warriors of the Last Phallus quedaría bien?

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo:

O Warriors of the Lost Phallus...no sep...

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo:

Jejeje, me pregunto si un comic así me lo hubieran publicao en El Víbora, al lado de las historietas de Nazario...

O si Pedro Almodóvar se hubiese interesao en una historia como esa pa una peli. Fácil terminaba produciéndola y dejándole las labores de dirección a Álex de la Iglesia, XD.

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo:

Deseo llevar a las viñetas (y al cine nuevamente, XD) esa demencial y épica escena de ¿Los Guerreros del Bronx? ¿Los Nuevos Bárbaros? ¿Los Gladiadores del Futuro? ¿cómo carajos se llama esa ochentera peli postapocalipsiquienta del gran Enzo Castellari?, bueno, en donde el villano captura al héroe y lo tortura...¡sodomizándolo!! XDDDDD...

Nada de estupideces como hacerle azotar, meter electricidad a los testículos o cubrir la cabeza del adversario con un saco lleno de ratas...¡de frente, mierdición!! ¡vejación pura y dura!!!! XDDD...

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo:

Fácil el Tarantino se inspiró de ahí pa la secuencia en que violan a Marselus Wallace en Pulp Fiction, XD.

Wolfville dijo...

Yo lo llamaría "The Ojete Battle", "Chronicles Of BigDick" o "Ass Wars" XDD

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo:

Chronicles of BigDick y Ass Wars molan, oiga...


Me tocó un paciente (o cliente, como se dice ahora, XD) el cual, entre muchas cosas, me relató que una vez, estando picado (semi borracho, en jerga peruana), fue víctima de ultraje de su compañerito de chelas (cervezas), un grandulón con mayor resistencia al alcohol. Sin embargo, mi paciente narraba este hecho con un aire de superioridad pasmosa.

"Es en verdad digno de mérito, ¡qué digo! es un auténtico triunfo el que hayas podido trascender ese horrible incidente..." dije yo, como tratando de dármelas de Salvador Minuchin.

"Fue facil" contestó el mozo, "cuando sentí su pinga (pene) entre mi culo, se me quitó el mareo...luego pujé y pujé, pujé y pujé, con todas mis fuerzas, de modo que su pinga de mierda nunca consiguió penetrarme, aún cuando me tenía sujetado bien fuerte..."

"Ahhhh...qué...qué...qué bueno..." añadí yo, ignorando si debía cagarme de risa, conmoverme hasta lo más profundo de mi ser o ambas cosas juntas, XD.

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo:

Fe de erratas: "...fue víctima de ultraje POR PARTE de su compañerito...", no lo que puse, XD.

Anónimo dijo...

Viñetas o Vinietas/z que no es lo mismo pero es igual (o llámeme simplemente Joderman, Amo y Señor de la Insoportabilidad o si gusta, Doctor Esquizofrenstein) dijo:

¡Por Príapo!! ¡un cuerpo paramilitar llamao Anal Hunters cuya misión es cazar (y castigar _ se sobreentiende como _ , además de inocular, vía seminal, el gen ultragayer) a los rebeldes que amenazan la estabilidad de Boy George II.

Carajoder, esta ya está poniéndose algo zafio-guarro. Quizá debamos incluir a un homosexual de primera generación (léase a un hombre que se comporta como varón pero que en su vida íntima se acuesta con otros hombres) como un aliado de nuestros héroes (a modo de proclama: "hay homosexuales y homosexuales"), quien lucha también por reivindicar su condición sexual.

¿O muy políticamente correcto, le parece Mr. Wolfville?

Crowley dijo...

Madre mía,
Anónimo se ha vuelto un escritor compulsivo de nuevo, jejeje, no le vale con El Lazarillo sino que viene con más...
Jejeje, ahora en serio, es muy interesante lo que he leído. Volveré a ello con más detenimiento.
Lo cierto es que esta novela pinta muy bien y apuntada queda, que con lo de Deliverance me has atrapado sin remisión.
Un saludo

Belknap dijo...

Buenas, buenas, señor Wolfville, veo que le pasa igual que a mi, que tengo una buena cantidad de material para leer; por el lado de esta novela, realmente no creo que alguna vez vaya a leerla, ya que no creo que se edite por estos lares, y en caso de que se edite, estoy seguro que se me pasara por alto, asi que bueno, al menos su blog me sirve para conocer nuevos autores, y quien sabe..., de paso aprovecho y le saludo, hasta otra cordial lectura de su blog

Belknap dijo...

estimado Sr. Wolfville, me han hecho participe de un juego cinefilo y por lo tanto debo buscar a otros para que se unan al mismo, usted ha sido seleccionado por mi, en caso de que guste participar le invito a que se de una vuelta por mi blog, un saludo.

miquel zueras dijo...

Me ha convencido, sr. Wolfville. Encuentro muy honesto lo de: "No es nada original, pero..." Creo que la leeré, no puede ser peor que el zurullo SNUFF, la última de Palaniuk que me compré por Sant Jordi. Lo que me gusta mucho es el The End de la RKO que adorna su entrada. Borgo.